Febrero - Mayo 2019. Vol. VIII, Núm. 19

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Más que una experiencia, el turismo sostenible es una forma de vida1

SUSTAINABLE TOURISM IS MORE THAN AN EXPERIENCE, IS A WAY OF LIFE

ANA L. BAEZ R. turbaez@racsa.co.cr TURISMO & CONSERVACIÓN CONSULTORES S.A. Costa Rica

1 Este texto inédito forma parte de la 5a edición de la Cátedra Chiapas de Turismo efectuada en marzo de 2018 en el Hotel Holiday Inn de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, México, organizada por el Centro de Investigaciones Turísticas Aplicadas de la Universidad Autónoma de Chiapas.



El turismo sostenible se sustenta en una serie de criterios que modelan la forma de hacer turismo, para ello la OMT ha establecido 12 objetivos vinculados a los pilares de la sostenibilidad. Se propone además que el turismo sostenible se sustenta en una visión holística que permite y promueve la calidad de vida tanto de los que la ofrecen, como de quienes le visitan. Este modo de turismo requiere de compromiso y acciones multisectoriales, se hace mención a la experiencia de Costa Rica y se reconocen algunos factores diferenciadores incluyendo la importancia que tiene reconocer que por más pequeño que sea su aporte, como país o persona, no debemos escatimar esfuerzos para avanzar en la sostenibilidad. Finalmente se recuerda el valor que tienen los productos competitivos y sus requerimientos en las ofertas de los destinos, cuando estos buscan consolidarse o trabajan sobre su estado de madurez, tal es el caso de Costa Rica.

1. Turismo sostenible propone una visión holística

En turismo se reconocen los segmentos de mercado como las áreas de especialidad o énfasis al tipo de actividad o producto que se ofrece, así podemos reconocer el turismo de aventura, el ecoturismo, el turismo gastronómico y muchos más. El turismo sostenible no corresponde a ningún segmento de mercado, éste se sustenta de una serie de criterios y principios que lo diferencian del turismo convencional y que le permiten funcionar como un modelo o forma de hacer turismo y que puede aplicarse a cualquier segmento del turismo.

La Organización Mundial del Turismo (OMT) propone 12 objetivos con los que el turismo sostenible debe comprometerse, vinculados con los pilares de la sostenibilidad que involucra el componente económico, el social y el ambiental tal y como se ilustra en la Figura 1.

El poder diferenciarse como turismo sostenible implica el conocimiento del concepto de sostenibilidad, donde el sector turismo calza muy claramente. El turismo es una actividad humana con un marcado énfasis económico, por lo que se espera se implemente de forma sana y transparente. Con gran frecuencia aprovecha el patrimonio nacional e internacional como materia prima, el cual debería reconocer con más claridad para conservarlo e invertir de forma visionaria en su propia existencia y; finalmente su amplia distribución en los territorios y su modelo empresarial, comúnmente pequeña - mediana escala, han permitido que muchos sectores se involucren y sus beneficios se distribuyan impactando así muchas regiones.

Además de cumplir con el concepto de sostenibilidad, el turismo sostenible requiere de una responsabilidad adicional, el compromiso personal respecto a rescatar valores y principios que deben reflejarse en un comportamiento ético en la forma de viajar, hacer negocio, cuidar de la gente y del ambiente como se puede interpretar en la Figura 2:

Se fortalece este concepto con el compromiso que plantea la Agenda 2030 y los 17 Objetivos para el Desarrollo Sostenible, donde deja claro la vinculación del turismo y su compromiso con múltiples temas críticos para el futuro del Planeta (UNWTO, 2018). El crecimiento de la demanda por escoger ofertas sostenibles, permite que la sostenibilidad no sea solo un concepto y más bien, su implementación, reporte un importante crecimiento, tal y como se indica en el informe anual de CREST (2017), señalando que solo en Estados Unidos de América el 60% de los 105.3 millones de americanos han tomado un viaje sostenible en los últimos 3 años.

La visión holística del turismo sostenible se logra cuando la demanda y la oferta se encuentran y se comprometen a aceptar que los recursos tienen un límite y requieren de respeto para conservarlos para futuras generaciones. Cuando se acepta que el beneficio es para todos y se procura una mejor calidad de vida, conscientes de que el turismo sostenible no es un medio ni un fin, es una forma de vida.

2. El poder de uno no debe subestimarse

El turismo se considera una de las actividades económicas más dinámicas del mundo con un crecimiento en el 2017 de 7% según la OMT (2018), representado 30% de las exportaciones en servicios del mundo y el 10% del Producto Interno Bruto mundial.

En América Latina el modelo del turismo sostenible se ha fortalecido significativamente en las inversiones de pequeña y mediana escala, con una distribución regional que ha impactado y dinamizado la economía local. Tal es el caso de Costa Rica, cuya economía está sustentada en una oferta de hospedaje donde 81% de los hoteles ofrecen menos de 60 habitaciones (Báez, A., 2017), con una amplia distribución de los ingresos al contar con aproximadamente el 80% de la oferta enfocada hacia un turismo sostenible y principalmente fuera del Gran Área Metropolitana.

Costa Rica como país pionero en la modalidad del ecoturismo a lo largo de más de tres décadas, ha sabido potenciar sus capacidades y mantener su liderazgo en un proceso de evolución que refleja la capacidad creativa e innovadora de su oferta y la calidad de la experiencia de sus visitantes, quienes tienen una estadía promedio de 11.4 noches, con un incremento significativo del mercado europeo y una estadía de 17 noches. La Figura 3 resume cómo la oferta se ha ido enriqueciendo, el cliente más conocedor también exige y la experiencia ha generado un proceso de evolución al que hoy, podríamos estar llegando a un momento de madurez.

El proceso ha estado acompañado de otras acciones nacionales que favorecen y enriquecen los logros, por ejemplo, el manejo de la biodiversidad cumpliendo no solo con los acuerdos internacionales sino que también logrando una recuperación de la cobertura vegetal del 52% del territorio, manteniendo 26% bajo el sistema de áreas protegidas, la existencia de 44 corredores biológicos (Costa Rica, 2018), contar con el programa de Pago por Servicios Ambientales con liderazgo mundial y proponiéndose a ser el primer país descarbonizado, entre muchos otros. Igualmente, Bandera Azul Ecológica es un programa que reconoce los esfuerzos en sostenibilidad que se realiza desde la base comunitaria en 15 diferentes categorías como escuelas, municipalidades, comunidades, playas y otras (Báez, 2017). Por su parte, el sector turismo creó el Índice de Progreso Social para Centros Turísticos, herramienta que permite monitorear con mejores criterios el impacto del turismo en el logro de un desarrollo integral y calidad de vida para las comunidades.

El resumen de evolución del turismo de la figura 3, es solo una muestra de cómo un país tan pequeño ha logrado dinamizar su economía e inspirar a muchas instituciones y empresas y hasta otros países, para hacer del turismo sostenible una fuente generadora de desarrollo, comprometida con la calidad de vida de los destinos involucrados.

No debemos escatimar acciones e implementar buenas prácticas que permitan hacer un mejor aprovechamiento de los recursos y un manejo responsable de nuestro patrimonio. Cada acción cuenta, el resultado de cada uno suma y los destinos se ven favorecidos.

3. Ingredientes indispensables para un turismo sostenible

Cada vez con más experiencia, los clientes no solo exigen calidad sino que comparan los destinos. Por lo tanto, uno de los primeros ingredientes es la innovación con responsabilidad y una oferta diversificada. Para ambos casos se requiere contar con una mente abierta y analítica, una actitud de cambio y un trabajo en equipo que permitan un continuo análisis y autocrítica para la superación.

Cada vez más el diseño y desarrollo del producto toma mayor peso en una oferta competitiva, el mismo requiere ser auténtico, con fuerte contenido técnico y con la capacidad de llevarlo a la diferenciación y máxima rentabilidad. Para ello debemos evolucionar desde un comodity (fungible), pasar por un bien (tangible), agregarle servicio (intangible) y potenciarlo en una experiencia (memorable).

Los productos que fortalecen el turismo sostenible también deben cumplir con otros aspectos técnicos absolutamente indispensables como:

− Creatividad: debe contar con un sello propio, capaz de identificarse por sí mismo y generar suficiente impacto para ser recordado y por supuesto hablar de él.

− Seguridad: es un compromiso supremo, debe haber siempre seguridad en la infraestructura, en las condiciones ambientales, en la capacidad del personal y de la organización para más que atender, prever cualquier posible accidente o desastre.

− Confort: a diferencia del lujo, en este tipo de turismo hablamos de confort al facilitar las condiciones necesarias y sin excesos poder satisfacer y sorprender al cliente, inclusive en ambientes extremos.

− Armonía: tanto la infraestructura como los servicios deben respetar el entorno y garantizar que los materiales a utilizar como el diseño sean concordantes con el ecosistema y el paisaje donde se ubican. Los materiales así como la tecnología necesaria debe respetar los criterios de buenas prácticas.

− Buenas prácticas: se refiere al compromiso de impactar lo menos posible maximizando el uso y el tipo de recursos y minimizando los impactos negativos en toda su dimensión.

− Calidad: no es negociable, es requisito obligatorio y esperado. Calidad en ningún momento compite con sostenibilidad, todo lo contrario, la fortalece y enriquece generando mayor satisfacción por parte de los visitantes.

Un destino competitivo lo conforma una excelente oferta y se distingue en el mercado por la calidad de sus productos, éstos a su vez contribuyen a ampliar la estadía del visitante promoviendo mayor distribución de los beneficios.

4. Reflexiones generales

El turismo sostenible y todas las modalidades de turismo que se comprometen con la sostenibilidad, requieren de un proceso ampliamente participativo, donde todos los días se aprende y se superan barreras. Es ampliamente participativo y multisectorial, debe tenerse visión de largo plazo y entre acierto y error avanzar con paso firme.

El turismo sostenible como modo de vida plantea cambios urgentes en nuestra forma de entender y aportar al modelo económico que ha imperado en esta fase moderna de la sociedad. Es urgente evolucionar de un concepto de acumulación de riqueza a buscar y promover el bienestar. Para ello se requiere la inclusión de la dimensión sostenible en el crecimiento económico, proponiendo que no es solo responsabilidad de los gobiernos sino además que cada uno asuma la responsabilidad de una transformación pronta.

Como se muestra en múltiples reportes técnicos, las tendencias del turismo son muy dinámicas, obligan a un análisis continuo porque plantea una evolución constante. Es importante tener claro que más que adaptar el producto a la demanda, es analizar sus condiciones e innovar el producto de acuerdo a sus recursos y posibilidades. La innovación no implica descartar, representa mejora continua.

Siendo el turismo sostenible una forma de vida, éste requiere de mucha pasión y creatividad. Es aprender y desaprender para ser mejores y encontrar los mecanismos que nos permitan ser exitosos económicamente, mientras que apostamos a la conservación del patrimonio y la mejora de la calidad de vida de la gente.

La experiencia ha demostrado que el turismo sostenible es una buena forma de plantear desarrollo con oportunidades para muchos y que el trabajo conjunto entre el gobierno y el sector civil en sus múltiples formas, puede promover un modelo de desarrollo de largo plazo.



Bibliografía

Báez, Ana (2017). Sistematización de experiencias en ecoturismo/turismo sostenible y su contribución a la conservación de la biodiversidad en Costa Rica. Minae-Sinac-Jaica. San José, Costa Rica. http://bit.ly/2ycNpAd

Costa Rica (2018). Plan Estratégico 2018-2025. Programa Nacional de Corredores Biológicos de Costa Rica. MINAE-SINAC-GIZ. San José, Costa Rica.

CREST (2017). The Case for Responsible Travel: Trends & Stadistics 2017. https://www.responsibletravel.org/docs/The%20Case%20for%20Responsible%20Travel%202017_Final%20for%20Release.pdf

Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente y Organización Mundial del Turismo (2006). Por un turismo más sostenible. Guía para responsables políticos. España.

Organización Mundial del Turismo (2018). Panorama del turismo internacional en 2017. Edición 2018. Madrid. España.

UNWTO (2018). Tourism and the Sustainable Development Goalds - Journey to 2030. Madrid, España.